Instituciones Educativas, claves para la garantía de los derechos de la infancia
  • “El sector educativo no solo tiene responsabilidades en la garantía del derecho a la educación, sino que también tiene la responsabilidad de prevenir y detectar vulneraciones a otros derechos. Y por supuesto, al ser el entorno educativo el lugar donde los niños y las niñas permanecen la mayor parte de su tiempo, allí deben estar dadas las condiciones y se debe estar atento para prevenir cualquier amenaza de vulneración hacia la niñez y la adolescencia”. Margarita Barraquer, subdirectora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.
  • “La convivencia escolar es un asunto del cual deben ocuparse todos los actores de la institución educativa, con el fin de que el proceso educativo sea un detonante de las potencialidades del estudiante y que contribuya con unas normas de convivencia que sean garantes de la libertad y de los derechos del otro”. Arturo Suárez, Coordinador de Programas, Escuela de Justicia Comunitaria de la Universidad Nacional.

Aprender, conocer, crecer y jugar son verbos que se conjugan cuando hablamos de escuela y educación, pero además, al ser éste uno de los entornos en los que los niños y las niñas pasan la mayor parte de su tiempo, debe ser sinónimo de protección.  Y es que las instituciones educativas además de garantizar por excelencia el derecho a la educación, deben propender por proteger los demás derechos de los niños. 

Además de hablar de una educación de calidad, pertinente y oportuna, las instituciones educativas deben velar porque la integridad física y emocional de los niños y niñas no se vea afectada, y de ser así, intervenir a tiempo para garantizar el restablecimiento de sus derechos. “Los comités de convivencia escolar son un escenario absolutamente necesario para lograr un ejercicio de prevención, pero también debemos tener la claridad de que los agentes educativos, es decir, los maestros, el rector, y todos los adultos que interactúan con los niños y las niñas en el seno del colegio, deben conocer las características y los mensajes que dan los niños como posibles señales de vulneración”, resalta Margarita Barraquer, subdirectora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF. 

Es necesario tener claridad frente a que el acceso a la educación, establecido por la ley, no hace referencia únicamente a la posibilidad de que un niño o niña tenga la opción de contar con un cupo en una institución educativa, sino que además implica establecer estrategias, normas y parámetros que garanticen la integridad en el desarrollo de la niñez y la adolescencia. 

Barraquer hace énfasis en la importancia de lograr establecer una buena comunicación entre los adultos y los niños que conviven en el entorno educativo “Tenemos que lograr que en la escuela, tanto los maestros, como los padres y los mismos niños y niñas, hablen el mismo lenguaje, que conozcan y entiendan que hay espacios en los cuales pueden interactuar en relación con temas que hoy pueden resultar complejos de conversar, pero que claramente, cuando esto se logra, llevan a que se prevengan posibles vulneraciones”.