En los últimos 20 años el 83% de los casos de abuso sexual se ha cometido en contra de los niños

 

  • Entre enero y diciembre de 2016, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses realizó 17.908 exámenes médico legales a niños, niñas y adolescentes por presunto delito sexual.
  • El hogar sigue siendo el escenario donde más se registran casos de abuso sexual con 13.278, cifra que equivale al 74% del total de la ocurrencia.
  • El abuso sexual es una problemática social muy compleja, realmente podríamos decir que es un flagelo contra la humanidad y contra los niños, niñas y adolescentes. La Organización Mundial de la Salud dice que en el mundo una de cada cinco niñas ha tenido el antecedente de estar siendo o de haber sido abusada sexualmente”, Médico Pediatra Miguel Barrios Acosta, Ph. D en salud pública y profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia.
  • “Para evitar el abuso sexual se debe escuchar y creer en los niños”, James Rhodes, pianista británico, víctima de abuso sexual.

 En Colombia, según Medicina Legal, durante los últimos 20 años el 83% de todos los casos de abuso sexual registrados, se ha cometido en contra de la niñez y la adolescencia, cifra que refleja la magnitud de este delito, cuyos principales agresores suelen ser quienes deben protegerlos de manera prevalente: los padres y familiares cercanos, especialmente en el caso de las niñas. 

Y es que las cifras de Medicina Legal contrastan significativamente con los avances que durante estos años ha tenido el país en materia de salud pública: ha disminuido la mortalidad materna, se ha alcanzado la meta de los Objetivos del Milenio en disminuir la mortalidad infantil, ha disminuido la mortalidad por Enfermedad Diarreica Aguda, pero también en las últimas dos décadas en el país, la violencia sexual ha crecido y de este delito, en promedio 80 de cada 100 casos siguen siendo en contra, especialmente de las niñas, pero también de los niños. (Ver recuadro)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses – Recuadro: Agencia PANDI.

Lo que evidencian las cifras puede ser un perverso aumento de los casos, pero también, podría ser una mayor consciencia de las personas, familiares, vecinos, que ahora, más que hace 20 años, identifican el abuso sexual como una grave vulneración de los derechos de la niñez, y se sienten realmente corresponsables con su protección y por lo tanto aumenta la denuncia. Hoy en día se habla del tema de manera explícita, se publicitan líneas anónimas de reporte sobre posibles vulneraciones y desde los diferentes sectores de la sociedad se trabaja para su prevención.

No obstante, las cifras de antes y de ahora son un desafío que sebe ser asumido como país. Entre enero y diciembre de 2016, por ejemplo, Medicina Legal realizó 17.908 exámenes médico legales a niños, niñas y adolescentes por presunto delito sexual. Esta cifra indica que cada hora dos niños son víctimas de abuso sexual en Colombia. Los lugares donde más se registraron casos por este delito fueron: Bogotá, con el 20% (3.546 casos); Antioquia, con el 10% (1.763 casos) y Cundinamarca, con el 7% (1.228 casos).

Colombia debe trascender a ser un país que garantiza y proteja los derechos de sus niños y niñas.

Si el Estado, la familia, la escuela y la sociedad tienen la responsabilidad de proteger a los menores de edad, ¿qué está pasando?

 

El Médico Pediatra Miguel Barrios Acosta, Ph. D en salud pública y profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia considera que una de las razones por las que este delito persiste “Es la falta de visibilización del mismo por parte de todas las instituciones y personas encargadas del cuidado de niños y niñas. Actualmente, deberían ser más los espacios en los que se aborde el tema sin tabúes, como un fenómeno que le corresponde prevenir y detectar a médicos, padres, docentes y cuidadores. Por ejemplo, un médico de atención primaria debería explorar dentro de su consulta de crecimiento y desarrollo la posibilidad sobre cualquier abuso del que pueda estar siendo víctima el niño o la niña. Es responsabilidad de todos estar atentos a cualquier señal de abuso”. 

La familia y la escuela como entornos protectores

La familia es considerada como el primer entorno protector de los niños y las niñas. No obstante, es allí donde se presenta el mayor número de casos de violencia sexual contra los menores de edad. Según Medicina Legal los familiares siguen siendo los principales agresores con el 44% de los casos conocidos.

Las cifras de Medicina Legal indican también que la escuela es el tercer escenario en el que los menores de edad son víctimas de este delito. En el año 2016, se presentaron 527 casos de abuso sexual al interior de las aulas. Por su parte, el espacio público ocupa el segundo lugar con 1.173 casos.

Pero la escuela no solo es un ámbito de violencia sino que tiene un gran potencial de prevenir y detectar vulneraciones, “Una institución importante para detectar el abuso sexual es la escuela. Hay experiencias importantes que se han dado y una de ellas consiste en que al inicio del año escolar se hace una jornada de sensibilización, se presenta y se discute el tema, se entiende que es una realidad 

y es bueno que las instituciones educativas estén alertas porque con frecuencia ocurre que el niño no es capaz de contar a un adulto alguna situación extraña, pero sí puede decírselo a un compañero o a un par”, comenta el doctor Barrios.

Para el caso de la familia, el doctor Barrios resalta la importancia de que en el hogar, la confianza y el diálogo sean la base de la crianza. “Desde la familia, así como les enseñamos a los niños a lavarse los dientes antes de irse a dormir, deberíamos decirles todos los días: ‘si alguien quiere ver o tocar partes íntimas de tu cuerpo o quiere acariciarte contra tu voluntad, tienes que decir que no y decirnos a nosotros tus padres’”. Para el docente de la Universidad Nacional de Colombia esto ayuda a que entiendan y clarifiquen los riesgos a los que pueden estar expuestos y la manera de actuar frente a ellos.

La familia y la escuela tienen la obligación de ser entornos protectores en los que se eduque a los niños y a las niñas en respeto y autocuidado y en cómo prevenir cualquier tipo de vulneración. Los expertos recomiendan educar a los niños en el conocimiento de su cuerpo, y hablarles con naturalidad y honestidad y claridad informativa sobre temas tan naturales al ser humano como la sexualidad. 

“Para evitar el abuso sexual se debe escuchar y creer en los niños”, James Rhodes.

Colombia tiene un reto importante para reducir y evitar que el abuso sexual siga afectando el bienestar físico y emocional de sus niños, debe impedir que este delito siga presente en una sociedad que pretende brindarle un mejor futuro a sus hijos. El primer paso a dar es creer y escuchar lo  que nos dicen, incluso, cuando no nos hablan. 

 “Debemos abrir los ojos y creo que si escuchamos y observamos a los niños es fácil pensar e intuir que algo está ocurriendo. Cuando me pasó a mí, hubo tantas señales de advertencia pero nada se hizo, nada pasó, un profesor me encontró con sangre en las piernas y llorando y nada pasó, yo me oriné en la cama por muchos años, padecía de retorcijones, era retraído, si bien no podía expresarme con palabras, mi cuerpo lo hacía por mí, pero nadie actuó”, experiencia del pianista británico James Rhodes, quien fue víctima de abuso sexual cuando era niño, estuvo en Colombia en el marco del Hay Festival Medellín y participó en un conversatorio liderado por el Programa Félix y Susana.