El juego como herramienta de desarrollo y formación para los niños
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“Los niños cuando jugamos sentimos felicidad, además aprendemos que a veces no siempre se gana”, Angie Tapiero, estudiante de cuarto grado de la Institución Educativa República de Bolivia, Bogotá

Estudios evidencian que el jugar es una experiencia que, además de entretenimiento y aprendizaje, aporta al desarrollo, crecimiento y formación de las personalidades, capacidades y destrezas de los niños, así mismo fortalece sus relaciones interpersonales.

Según Francesco Tonucci, psicopedagogo italiano: “A los niños hay que ofrecerles tiempo libre y la posibilidad de elegir los espacios donde jugar”, a través del juego los niños se sienten libres, felices, creativos, participativos, respetuosos y tienen la posibilidad de comunicarse y expresarse mejor con las personas. 

El juego es un medio que aporta a la educación y a la crianza de niños y niñas, porque jugando aprenden a encontrarse con los demás, a manejar y a resolver conflictos; a identificar pautas de conducta social como la participación, la tolerancia, el diálogo, la inclusión… aprenden a convivir. “Jugando podemos enseñar a los niños valores, principios y habilidades, incluso asuntos como la capacidad de ganar o perder. Pero también a través del juego por imitación de roles, podemos detectar circunstancias como maltrato, abuso e incluso en cómo nos ven y nos imitan como padres. Esto lo vemos cuando jugamos ‘a la escuela’ o ‘a la familia’, asegura Ximena Norato, directora de la Agencia PANDI.

Y es que a través del juego el niño conoce, maneja y respeta las reglas y principios que van interiorizando y poniendo luego en práctica en la casa, en el colegio y más adelante en su trabajo y en la sociedad.

El juego, como mecanismo de prevención

Jugar es una actividad tan esencial para la vida de los niños y de las niñas que incluso, a través de diferentes lúdicas, se pueden detectar y prevenir situaciones que pongan en riesgo su integridad física y emocional.  

Estudios manifiestan que en ciertas ocasiones, los niños no cuentan con el suficiente lenguaje para expresar una idea o alguna situación que les puede estar ocurriendo. Sin embargo,  por medio de estrategias lúdicas como el juego, el baile, el dibujo, la música o las manualidades, los padres, docentes y cuidadores pueden identificar y prevenir situaciones de abuso o de violencia. 

La invitación es que padres, docentes y cuidadores compartan tiempo de juego con los niños y niñas, porque es jugando como se promueve el diálogo, el buen trato y la confianza entre niños y adultos.

 

Al jugar…

  • Utilice el juego como una herramienta de aprendizaje donde se promuevan valores y se estimule la creatividad.
  • Buen trato hacia los niños implica también disponer de tiempo y espacio para compartir con ellos.
  • Cada vez que juegue, no mida los resultados por los minutos u horas que invierte, sino por la atención y entrega que ofrece. Sienta que este espacio genera más unión, amor, confianza, diversión y compromiso.
  • Esté atento a lo que los niños manifiestan mientras juegan.