Desarrollo integral de los niños y de las niñas, de los 6 a los 9 años
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Continuamos con el especial de desarrollo en niños y niñas

En el boletín del mes de julio se relataron los principales hitos de desarrollo de los niños y de las niñas de los 3 a los 6 años. En esas etapas, los logros son muy notorios en la parte motriz: aprenden a saltar en un pie, logran amarrar sus zapatos, suben y bajan escaleras, movimientos que exigen una

De 6 a 9 años, la velocidad de los cambios se reduce, pero no así la de sus pies, manos y cuerpo. Ahora no solo bajan las escaleras, sino que lo hacen rápido, de dos en dos, por la baranda y hasta con los ojos cerrados.

Los grandes hitos se darán en su comportamiento social, emocional e intelectual. Por ello, el papel del maestro es esencial, porque es en el ámbito escolar en el que los niños permanecen gran parte de su tiempo, aprendiendo y socializando. Pero también, el maestro es una figura importante en la vida de cada estudiante, una muestra de ello es que en repetidas ocasiones los niños dicen a sus padres “La profesora dijo que se hacía de esta manera”

Puedes tener en cuenta: 

 

Entre los 6 y los 7 años, estos son algunos signos de alerta:

 

  • Si un niño no tiene amigos porque no socializa o porque es rechazado; en los ratos libres observa, pero no interactúa, o tiene temor de los juegos propios de su edad, puede deducirse que hay dificultades en el área de habilidades sociales o que se le dificulta adaptarse a la escuela, por ejemplo.
  • Hay niños muy capaces intelectualmente y aun así presentan problemas de aprendizaje. Se espera que en su primer año escolar, aprendan a leer y a escribir. Tendrán errores, lo harán de manera lenta, pero la adquisición de la lectoescritura es fundamental. Si para el segundo año, persisten las deficiencias de manera muy marcada (confundir b –d –p- q) hay que descartar deficiencias sensoriales: auditivas o visuales.

Se recomienda que docentes y padres, como equipo, hagan un plan para apoyar al niño y lo primero que debe hacerse es visitar al pediatra para que evalúe desde baja visión o audición, hasta problemas de aprendizaje, caso en el cual un grupo de especialistas (neuropediatra, psicólogo, fonoaudiólogo) deberán dar un diagnóstico y plan de ruta a seguir.

En la escuela es muy importante que los cuidadores fortalezcan la autoestima de cada niño y niña con expresiones de aprobación “Lo estás haciendo muy bien” o “Eres muy buena coloreando”. En estas edades los niños y niñas empiezan a compararse entre sí, y en ese trabajo social aprenden a gustar de sí mismos, pero también pueden sentirse menos capaces o menos hábiles, por lo que sus cuidadores deben encontrar siempre el camino para empoderarlos y animarlos a continuar sus retos.

Entre los 6 y los 9 años el vocabulario crece exponencialmente y esa ganancia de nuevas palabras y expresiones, viene muy ligada a la asistencia regular a la escuela, pero también al ambiente familiar y social en el que vive: leer cuentos, fábulas, hacer presentaciones con títeres o inventar historias, son herramientas que ayudan, no solo a ganar palabras, si no a fomentar la capacidad de creación o re-creación de nuevas historias y a la invención de otras.

Siempre, ten en cuenta:

Autonomía con acompañamiento: llevar una agenda o cuaderno para anotar las tareas, deberes, recomendaciones y notas a los padres, es una buena herramienta y medio de comunicación entre maestro y padres de familia.

Habilidades sociales: facilite que los niños ganen amigos. Fomente los trabajos en grupo con roles según los talentos, si es posible involucre a los padres para que sus hijos visiten o inviten a otros niños a sus casas a jugar o a hacer tareas juntos.