Amor, cuidado y comprensión, claves para la crianza de los niños y las niñas

La familia es el pilar fundamental para el crecimiento y desarrollo de niños, niñas y adolescentes. A diario, tanto padres como familiares se enfrentan al inmenso desafío de formar en valores y competencias que serán la base de los comportamientos para el resto de sus vidas y este proceso demanda todo el amor, comprensión y tolerancia.  

Algunos adultos eligen los gritos, los castigos físicos y el autoritarismo como método “correctivo” para formar a los niños, pretendiendo replicar la manera como ellos fueron criados. Pero, ¿acaso este es el camino? La familia tiene la responsabilidad de entender que los niños y las niñas son personas con derechos, que requieren del cuidado de los adultos y que emplear los golpes y las malas palabras solo ayuda a repetir ciclos de violencia y a escalarlos generación tras generación. 

Diferentes especialistas han coincidido en que las pautas de crianza o una crianza positiva como también se conoce, es el camino para lograr como resultado principal familias más estables y más amorosas. A través de la comprensión, la empatía, el diálogo y la comunicación asertiva se empieza a formar a los niños en valores que enriquecerán su desarrollo social. 

De acuerdo con Olga Alicia Carbonell, Psicóloga y Coordinadora del Grupo de Investigación Desarrollo, Afectividad y Cognición, de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Javeriana “Por ejemplo, una persona aprende sobre moralidad dentro del contexto en el que vive, es así como si un niño percibe y detecta en su hogar una conducta generosa, colaborativa y de cooperación por parte de sus padres, él aprenderá a cooperar y a volverse un buen ser humano, pero sí por el contrario, cuenta con adultos que son egocéntricos y violentos emocionalmente, esos serán los modelos que los niños replicarán al relacionarse con los otros. Por ello, es fundamental que las relaciones interpersonales sean fomentadas por los adultos desde el apego y el afecto”

 

Pautas de crianza: 

  • Utilice siempre el diálogo como estrategia para transmitir mensajes. Los niños entienden explicaciones e instrucciones y responden muy bien a esta clase de estímulos al estar en continuo aprendizaje. 
  • Establezca normas básicas de convivencia y buen comportamiento en su hogar y fuera de él, socialícelas y discútalas con sus hijos. 
  • Llegue a acuerdos con sus niños y niñas sobre los temas que generalmente son foco de discordia, esto implica negociar (escuchar, exponer ideas y llegar a un consenso). 
  • Si su hijo comete alguna infracción a las normas establecidas pregúntele porqué lo hizo, qué lo motivó y concilie la sanción que deberá cumplir por faltar a esa norma. Así entenderá que los actos tienen consecuencias y requieren reparación. 
  • Enséñele a participar activamente en el acto de reparación. Haga un acompañamiento durante esta etapa, para generar reflexión. 
  • Dé ejemplo. Si usted frecuentemente se encuentra en estado de embriaguez, fuma, agrede con gritos a otras personas y a su pareja o habla mal de los demás, dice mentiras para ausentarse del trabajo, no come alimentos saludables, no espere que su hijo tenga un comportamiento diferente al suyo. 

Para leer:

La especialista Olga Alicia Carbonell recomienda a padres, docentes y cuidadores dos libros que sin duda pueden fortalecer e enriquecer la relación que mantienen con los niños y las niñas.
 

Los Buenos Tratos a la Infancia. Parentalidad, apego y resiliencia
Autor: Jorge Barudy y Maryorie Dantagman
Editorial: Gedisa.

Los desafíos invisibles de ser madre o padre. Manual de evaluación de las competencias y la resiliencia parental. 
Autor: Jorge Barudy y Maryorie Dantagman
Editorial: Gedisa.