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Félix y Susana

Programa de Educación para la Sana Convivencia

Propuesta liderada por la Fundación SURA, que tiene como objetivo contribuir al fortalecimiento de las relaciones entre los niños, la familia y la escuela mediante el desarrollo de capacidades en los educadores para potenciar el afecto y la comunicación como facilitadores del proceso de formación.

El programa se implementa en los primeros años del proceso educativo –básica primaria–, con la entrega de material pedagógico, formación y acompañamiento a educadores y directivos, y documentación y socialización de experiencias de aula.  

¿Cómo se desarrolla?

El Programa promueve el desarrollo de capacidades de educadores con el acompañamiento presencial de un equipo interdisciplinario durante 3 años, implementando la siguiente ruta metodológica: 

  • Contextualización: Se hace un reconocimiento de los territorios y sus actores con el fin de identificar los aliados locales y seleccionar los establecimientos educativos que participarán de la implementación. 
  •  Formalización: Se definen los acuerdos de trabajos con los actores de la comunidad educativa y se desarrollan las acciones de preparación como: formación a docentes, entrega de material educativo y diseño del plan de gestión institucional. 
  • Acompañamiento: A partir de los planes diseñados con cada institución se acompaña a los directivos y docentes en el proceso de implementación de acciones con niños, niñas y sus familias. Además se consideran acciones de documentación y socialización de experiencias para la gestión del conocimiento. 
  •  Evaluación: Es la etapa transversal, que tiene como objetivo monitorear la gestión y el resultado en el mediano plazo. 

Alcance

Durante todo el proceso se promueve el involucramiento de los niños y sus familias, los educadores y la comunidad en el desarrollo de habilidades, entendiendo la responsabilidad y el rol fundamental de cada uno de los actores en la construcción de mejores condiciones de calidad de vida para los niños. La vinculación de estos actores y escenarios no sólo entrega una visión integral al Programa, también la convierte en una iniciativa participativa que genera conocimiento continuo desde la realidad y el contexto, así:

  • La escuela es el punto de encuentro, el espacio donde confluyen los actores y en el que se desarrolla el proceso educativo, buscando la resignificación del sentido de la escuela como referente de transformación en la comunidad.
  • Los educadores son agentes efectivos con la capacidad de propiciar experiencias con los niños y las familias. En los docentes, se busca reconocer, resignificar y dignificar su labor, potenciando sus capacidades, fomentando el desarrollo de nuevas experiencias y la cualificación técnica desde lo pedagógico y didáctico.
  • Los niños y niñas son protagonistas del proceso de aprendizaje, con la capacidad de reconocerse y ser sujetos activos de su propio desarrollo. Con ellos, se busca desarrollar habilidades para la vida que les permita mejorar la capacidad para vivir una vida más sana y feliz.
  • La familia es garante de derechos y co-responsable del proceso educativo. Se busca promover la familia como el primer ambiente protector para los niños y niñas, fortaleciendo y generando diálogos entre padres, niños y educadores.
  • La comunidad es el punto de llegada, el entorno protector, de participación y socialización de los niños y niñas, donde se deberá reflexionar acerca de las pautas de crianza y  prácticas culturales y asumir responsabilidades frente a aquellas acciones que influencian el bienestar y el desarrollo de los niños.